La Historia

La Finca del Niño es una labor del amor que es dedicado a los niños pobres, huérfanos, descuidados y hondureños.

José fue desnutrido y retirado cuando vino a vivir en la Finca. Ahora él es feliz, sano y lleno de la vida.

Motivaron por el amor para Cristo y el deseo para seguir la voluntad de Dios, Vincent y Zulena Pescatora establecieron la primera Finca del Niño en las selvas remotas de El Petén, Guatemala en 1987. Después de establecer un orfanatorio, una clínica médica y una escuela en El Petén, Vincent y Zulena sintieron fueron llamados a empezar un orfanatorio en Honduras. En 1993 empezaron la construcción fuera del pueblo de Trujillo en la costa del norte de Honduras. Después de la muerte trágica de Vincent en un accidente de avión en 1996, Zulena tomó el papel como jefe, con la ayuda de otras dedicadas al proyecto, a continuar la misión. La Finca es dirigida actualmente por un director misional lego, Ysmary Trejo, en conjunción con un equipo de tres hermanas franciscanas de la Suposición y una comunidad de misionarios legos internacionales.

La Finca del Niño hace una diferencia inmensa en las vidas de los niños huérfanos y abandonados.

Establecieron por misionarios legos católicos, el proyecto es dirigido actualmente por un director lego, católico y comprometido de programa y una orden de América Central de hermanas franciscanas en conjunción con un equipo de misionarios internacionales, quien son primariamente de los Estados Unidos y América Central. La Finca del Niño Honduras cuida de cincuenta niños huérfanos, recorrer en la edad de 1 a 20 años, en hogares de familia estilo para niños y en hogares de la vida independencia para los adolescentes; educa más de 100 niños de ambos la Finca y aldeas locales en la escuela primaria y el colegio secundario de menor; provee asistencia médica a cientos de campesinos de las aldeas vecinas, sirve las necesidades espirituales de la comunidad y responde a las necesidades de las aldeanos locales por varios esfuerzos de alcance.

Muchos de los niños que llegan en la Finca sufren de la desnutrición, parasito intestinal y otros problemas de la salud, han tenido poco o no educación, han experimentado el traumatismo emocional considerable y faltan el amor y cariño. En la Finca reciban un hogar amoroso, una educación buena, la asistencia médica regular, física y psicológico, e instrucción continúa en la fe católica. Proveemos un ambiente hogareño, basa en el modelo de la Familia Sagrada, en que los niños pueden crecer, aprenden el respeto para otros y llegan a ser miembros felices de una familia amorosa. Además de proveer para las necesidades básicas de estos niños, ofrecemos una oportunidad para una enseñanza secundaria para que tengan la oportunidad para una vida satisfactoria, la capacidad de apoyar a sí mismo y sus familias como adultos y pueden afectar el cambio en su sociedad empobrecida. Nosotros celebraremos nuestro aniversario decimoquinto este ano, que marca quince años de proveer un adorar, ambiente sostenedor para estos 50 niños. Las frutas de nuestros esfuerzos son evidentes en la formación de nuestros primeros niños como crecen en adolescentes y jóvenes adultos.